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Otra Página del Submarino C3. Another Page dedicated to Submarine C3. Trascripción del artículo publicado en la REVISTA GENERAL DE MARINA de Junio de 1996 - Tomo 230

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May 10, 2009, at 9:06 am

The Gas Oil spills of the C3 and the “Prestige”

lazogalizaEn esta página intentamos mostrar nuestra indignación e impotencia ante lo que está pasando con el hundimiento del Prestige. Aunque ambos barcos en su hundimiento atravesaron circunstancias muy diferentes, tienen en común el gas oil almacenado en los depósitos de combustible del submarino conteniendo 42 toneladas de combustible y las 50.000 ó mas toneladas de fuel en los tanques del petrolero así como el hecho de que más de sesenta años después el submarino sigue emitiendo derrames de gas oil a la superficie. Nuestra condena a lo que ha pasado es total, así como a la carencia de medios y falta de seriedad informativa.

Hemos pasado muchas veces por la zona del hundimiento del Submarino C3 y aunque no hemos visto brotar Gas Oil del fondo, hemos observado este tipo de manchas que se encuentran habitualmente encima del lugar del hundimiento en los días de mar en calma, aunque en los alrededores el mar esté limpio. El hundimiento fue en el año 1.936 y el submarino tenia capacidad para 42 toneladas de combustible. ¿Que se vera dentro de 60 años en la zona del Prestigue?

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ENLACES RELACIONADOS CON EL PRESTIGE:

La Voz de Galicia. Especial LA TRAGEDIA DEL PRESTIGE
Web de Cabo Fisterra
WebCams de Galicia (Tiempo Real)
EL MUNDO: Especial Catástrofe en Galicia
GREENPEACE: Prestige
GREENPEACE: Galicia
CHAPAPOTEnuncamáis
EL PAIS. Especiales. Galicia
El Correo Gallego.
Marea Negra: Galeria de Enlaces
Vieiros. Galiza Hoxe.

FINALES DE NOVIEMBRE, 2.002:

El 12 de Diciembre de 1.936, el submarino Republicano C3 que patrullaba en la bahía de Málaga, se hundió como consecuencia del torpedo disparado desde el submarino alemán (con bandera pirata) U-34.

Hasta el año 1.998 el submarino permanece mas o menos en el olvido hasta que es redescubierto por las manchas de gas oil que emergen a la superficie ¡62 años después!. En el caso del submarino el impacto que provocó el hundimiento fué a unos 8 metros de la proa, mientras que los tanques de combustible que no se destruyeron se encontraban ubicados en la popa. No obstante se producen las pérdidas de combustible y cuando se plantea el rescate del casco se pide la emisión de un dictamen técnico para averiguar el grosor actual del casco y dictaminar si soportaría el rescate. Este submarino se encuentra sumergido a unos 70 metros de profundidad.

En el caso del Prestige nos encontramos con grandes diferencias que no por ello nos llevan a descartar la posibilidad de peligro, ya que en este casco la magnitud sería enormemente superior:

1.- A fecha de hoy, no está clara cuánta es la cantidad de fuel oil que permanecen en los tanques del barco hundido, pero es evidente que en cualquier caso se trata de una cantidad enormemente superior (¿50.000 o más toneladas?) a la que pueda estar contenida en los tanques del submarino (¿150.000 litros?).

2.- Por los informes que leemos en la prensa, parece que el fuel oil es un elemento que es más viscoso que el gas oil (y la gasolina) y que solidifica antes. A nuestro entender debe de tener una densidad similar a la de la manteca de cerdo y solidifica a unos grados más abajo que esta, por lo que parece razonable pensar que, si es cierto, que debido a las bajas temperaturas del agua a la profundidad que está hundido (2 ó 3 grados Centígrados) se hace sólido, nos encontraríamos con que se ha convertido en una gran masa sólida de escasa consistencia y con flotabilidad positiva.

3.- El Prestige se encuentra hundido a unos 3.900 metros de profundidad, lo que le hace soportar una presión de aproximadamente 400 atmósferas. Esta presión es ENORME y es el doble de la presión autorizada de llenado de las botellas de aire que se utilizan en inmersión submarina, lo que da una idea de que 200 atmósferas (presión de las botellas) está en el límite de lo razonable de la presión que se puede manejar hoy. Está claro que si durante el hundimiento alguno de los tanques del barco, hubiera soportado una presión de esta calibre, hubiera estallado, ya que por mucha presión que pudieran soportar los tanque, nunca sería de ese calibre. Por lo tanto todo hace suponer que los tanque se fueron llenando de agua por las diferentes escotillas y alguna fisura de manera que se igualó en todo momento la presión a ambos lados de las paredes de los tanques y no explotaron (esto es lo mismo que cuando nos dicen que abramos la boca cuando hay una explosión para que no nos revienten los tímpanos de los oídos). Es evidente que si no han explotado es que no han soportado enormes diferencias de presión y… ahí tenemos al Titanic hundido hace bastantes años y a una profundidad comparable (un poco mayor).

Con todas estas comparaciones, nuestra opinión es que aunque por agunos años, las masas solidicadas de fuel oil que se encuentren dentro de tanque más o menos cerrados (no hay que olvidar que el barco se ha partido en dos, con lo que habrá algunos tanques totalmente dañados) no saldrán a la superficie, viendo la experiencia con el submarino C3 tarde o temprano pueden ocurrir problemas, por lo que creemos que es urgente que se tomen las siguientes medidas para elaborar un plan de actuación:

1.- Estudio del entorno marino en el que se encuentra el Prestige, tanto en cuanto a temperaturas, como corrientes, composición del agua, etc.

2.- Estudio del comportamiento del fuel oil en dichas condiciones.

3.- Continua monitorización, mediante el empleo de vehículos adecuados del estado del barco,sacando las oportunas fotografías, videos, etc..

Creemos que de esta forma se puede prevenir lo que puede ocurrir en el futuro y afectando a unas generaciones en las que seguramente no estaremos y donde los grupos en el poder serán incluso otros que hoy no existen.

Manchas de GasOil|Diesel Oil Spots

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May 9, 2009, at 6:30 pm

Francisca del Rio. CHRONICLE OF AN ETERNAL LOVE

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Francisca del Rio left on December 19th, 2.004 to join her husband and eternal peace. From here we send our condolencies to the family.

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Francisca del Río tenía diecinueve años cuando lo conoció. Aún recuerda conmovida aquella lejana tarde en que, sofocada por el calor, salió a pasear con su hermana y se lo cruzó.

Hoy, cuando lo evoca instante a instante y, con sus manos entrelazadas en la mías me lo cuenta, todavía tiembla de la emoción.

Su alma sucumbió a la primera mirada, su cuerpo le gritó que él era su hombre y fue incapaz de evitar el calambre que la recorrió de arriba a abajo hasta dejarla sin aliento

Tuvo la certeza de que ya nada ni nadie podría separarla de aquellos ojos de acero, de aquellas manos que acariciaban el aire en que se movían, de aquel cuerpo de junco que se aproximaba a ella como atraído por un destino inexorable.

El Ferrol fue testigo del inicio de su pasión, él estaba destinado en el Acorazado JAIME I como alumno en prácticas de Máquinas y desde el día en que la conoció supo que sería su mujer para siempre.

Se casaron el uno de enero de mil novecientos veinticinco y su amor se fue colmando cada vez más según nacían sus hijos.

Eran años convulsos social y políticamente pero la felicidad que compartían les hacía mirar el futuro con esperanza.

José Sastre vivía para la Mar y para su familia, progresó notablemente en su carrera y tuvo destinos destacados en diferentes barcos de la Armada española hasta su llegada al submarino C-3 como Jefe de Máquinas.

La Guerra Civil los sorprendió con los sueños intactos y en el mejor momento de sus vidas, los días se tornaron angustiosos e inquietos y la separación se hizo inexcusable.

José trasladó a su familia a El Albujón, un pueblecito cercano a Cartagena que supuso más seguro para ellos y partió a su primer destino de guerra.

josesastre Aquel día de diciembre, Francisca se despertó sobresaltada y sintió un escalofrío que la aterró. La mañana se presentó de pronto, fría y gris. No había parado de lloviznar durante toda la madrugada y ella se apretó contra su pecho.

Hacía apenas veinticuatro horas que él había llegado a casa tras meses de separación e incertidumbres. Pero ahora lo tendría por algún tiempo, la avería del submarino permitiría que ella y sus hijos sintieran de nuevo su calor y la alegría que su presencia les infundía.

Pasó su pequeña mano por su espalda mientras, con suaves movimientos, le dibujaba flores y estrellas y le escribía un mensaje : PARA SIEMPRE.

Él salió de las brumas del ensueño al percibirlo, la abrazó muy fuerte, como si quisiera fundirse con ella, y así permanecieron durante horas.

Los chiquillos los devolvieron a la realidad, esperaban impacientes a su padre y su griterío inundó cada uno de los rincones de la casa de forma imparable.

Se vistieron de fiesta, se adornaron de risas y proyectaron un día memorable.

Entonces, de soslayo, como una sombra, llegó aquel chico en una pequeña moto, traía un telegrama de la Base de Submarinos de Cartagena.

José se llevó a su mujer a la habitación y lo leyeron juntos sin decirse nada mientras sus pulsos latían al unísono como potros desbocados.

La mirada de él se lo dijo todo y ella supo que estaba viviendo sus últimos instantes junto a su hombre, que esta vez todo era distinto, que tendría que construir demasiados caminos en soledad hasta volver a encontrarlo.

Y compuso su cara y su figura para despedirlo como merecía, se secó dos lágrimas de un manotazo, recogió a sus hijos y dispuso todo para que también ellos le dieran su adiós con la alegría del que no sabe a qué se enfrenta.

El día fue feliz. Por la noche, noche eterna, ella no pudo evitar que él estuviera sentado a los pies de la cama de cada uno de los cuatro niños acariciando suavemente sus caritas y entrelazando sus manos mientras que, cual si rezara una oración, les hablaba tenua y cálidamente.

Sólo él sabe qué les dijo, el silencio de la madrugada borró sus susurros y el cielo se tragó sus lamentos.

El cabo Ruiz llegó a la casa pasados unos minutos del mediodía. Venía de Cartagena, en un coche negro y brillante como el charol jaspeado de finas gotas de lluvia.

Los niños se alborotaron al verlo, visitaba la casa con frecuencia y todos lo querían porque siempre les contaba historias mágicas que les hacía sentirse implicados como si de héroes protagonistas se tratara.

Pero aquel día lo sintieron ausente, su cara estaba perlada de gotas diminutas y su respiración parecía fatigosa. Lo oyeron hablar con su padre en la lejanía mientras su madre los tenía abrazados y les susurraba una canción. Vieron cómo su padre preparaba el petate y, de manera inconsciente, mientras las dos hermanas le pedían a la madre que les ayudara a vestir a sus muñecas, Salvador y Manuel tuvieron un mal presagio, la evidencia de un devenir amargo.

El cabo Ruiz se despidió de Francisca y los niños y se dirigió al coche mientras José besaba a los suyos y sellaba su particular pacto eterno con ellos.

Cuando emprendió su camino para reunirse con el compañero se volvió y miró a Francisca, en la distancia le susurró un “te quiero” y se perdió tras la portezuela del automóvil.

Ella vio cómo desaparecían por la vereda y sintió como si un agujero negro se los tragara, abrazó con fuerza a sus hijos y derramó todas las lágrimas del mundo juntas y a la vez. franciscadelrio

Desde el trece de diciembre de mil novecientos treinta y seis, Francisca espera que José regrese junto a ella, no quiere irse sin saberlo en tierra tras un viaje que parece no tener fin, quiere descansar con él, sentir de nuevo su calor después de tantos hielos, después de tantos años de lucha en soledad.
Y, a sus 102 años, pelea contra la muerte y el olvido día a día, y conserva su lucidez para que la historia permanezca viva, para que su testigo se recoja, para que todos sepamos de la grandeza de su marido y sus compañeros, del inconmensurable dolor de las familias rotas tras la tragedia y de los sufrimientos que sobreviven en el tiempo.
Y, cada día, abre los cajones de la memoria para rebuscar en ellos los recuerdos que alivien tantos amores perdidos, tantas palabras no dichas, tantas caricias no hechas, tantos besos no dados.
Y, abrazada a su fotografía, con los ojos cuajados de lágrimas, promete no irse hasta que él haya vuelto a buscarla para, por un sendero de lirios blancos, llevarla a un paraíso eterno en el que nada ni nadie pueda volver a separarlos jamás.

Rita Campillo Ruiz.
Valencia, 17 de septiembre de 2003.

May 9, 2009, at 5:43 pm

Los sueños perdidos. Crónica de un marino español (Author: Rita Campillo)

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In this page and per Author’s courtesy we reproduce first chapter of this book recently published by “EDITORIAL DE LA UPV” (Universidad Politécnica de Valencia, España).
The material that reproduces here is protected by rights of intellectual property of the Author and it is illegal to be reproduced of any form, without her previous consent.
The contents of this chapter is a real poestry and we will not  translate to English with the intention to  preserve the style and content.

DEDICATION:

To Soledad, eternal partner in his loneliness.

And Rita, the sister who died mourning his leaving.

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CAPÍTULO – I

El día que los iban a matar a Joaquín Ruiz lo despertó la tristeza.

Después de una noche de sueños inciertos tenía el corazón pesado, como lleno de arena.

El horizonte nítido, el cielo sin una sola nube, las aguas navegables hasta siempre, era el día doce de diciembre de mil novecientos treinta y seis.

Mientras tomaba café y esperaba la hora para relevar a sus compañeros se encontró con su buen amigo Enrique Más que había de acompañarle en la guardia. Joaquín le contó que estaba locamente enamorado de una bella muchacha llamada Solita y que había soñado que ella estaba soñando con él.

Enrique le dijo que también él había tenido un extraño sueño en el que veía a su madre llorando desconsoladamente mientras bordaba un sudario.

Terminaron su desayuno y se incorporaron al trabajo, el día se anunciaba tenso y había demasiadas cosas que hacer.

Se enfrascaron en su tarea uno junto al otro y cada uno ensimismado en sus propios pensamientos.
Joaquín había nacido veinticinco años antes en Cabezo de Torres, su padre era Guardia Civil y él el cuarto hijo vivo del matrimonio que, en los cuatro años anteriores a su nacimiento, había perdido otros tres hijos, todos ellos de pocos meses de vida.

Pasaron cuatro años hasta que su padre fue destinado a Fuente Álamo. Allí vivió tres años, nació su hermana Rita y enterraron a su hermana Trinidad, apenas adolescente, que murió víctima de unas fiebres tercianas.

Siempre la recordó como transparente, bañada en lágrimas, lloraba de manera tranquila y callada y cuando trataban de consolarla miraba con su grandes ojos de náufrago y decía segura

- Me gusta llorar.

Probablemente fue la Casandra de la tragedia griega en la familia, tal vez intuyó desde siempre los duelos venideros, tantos días de espantos .

No repuestos aún del luto por la hermana, el padre recibió una nueva orden de traslado, su destino era el Cuartel de Santa Lucía en Cartagena.

Allí llegaron y allí quedó el niño prendido por la Mar para siempre, con un pacto eterno.

ritafoto19ompEscapaba una y otra vez para sentirla, caminaba por los espigones con la mirada perdida en su infinidad o se lanzaba a su seno llegando a recorrer distancias tan inusitadas para un niño de su edad que escalofriaban a su padre cuando se enteraba.

Su hermano Antonio, el hijo mayor, que por entonces tenía dieciocho años, había ingresado en la Guardia Civil unos meses atrás y marchó destinado a Barcelona.

La familia vivía en la Casa Cuartel en una pieza donde imperaba el decoro de la pobreza, estaba compuesta por una sala comedor, dos pequeñas habitaciones y una modesta cocina siendo los aseos y el patio central zona comunitaria.

Su hermana Josefa, de once años, se iniciaba en las labores del bordado a máquina al tiempo que cuidaba a Rita que comenzaba a dar sus primeros pasos.

Así se forjó su infancia, entre la Mar y la vida castrense, elementos que habían de ser el camino durante toda su vida.

El padre intentó que el hijo fuese zapatero, en calidad de aprendiz lo puso al servicio de un artesano que, a pesar de reconocer las habilidades e interés del pequeño, previó otros sueños en él.

Un día le espetó al padre

- Llévese al niño, él quiere ser marino desde que nació.

La noticia le sonó como un zarpazo en el aire, los recursos económicos de la familia alcanzaban apenas para subsistir no sin ciertas penurias, era una locura plantearse ciertos sueños.

Pero el niño lo logró, con poco más de doce años consiguió su admisión en la Escuela de Marinería en El Ferrol, como hijo pobre de Guardia Civil.

Rita salió del Cuartel como cada tarde a buscar la carbonilla para la cocina y los braseros.

Recorría los casi dos kilómetros que separaban su casa del almacén sobrecogida de espanto porque pasaba junto a unas cuevas repletas de gentes extrañas que atemorizaban su alma de niña.

Pero aquella tarde tuvo una alegría indescriptible, se encontró una peseta.

Loca de gozo llegó al Cuartel y se lo dijo a su madre que sin pensárselo dos veces le anunció

- Mañana hay una rifa, vamos a comprar un papeleta y si nos tocan las cien pesetas de premio escribiremos a los Reyes Magos y te traerán esa muñeca de porcelana que tanto ansías.

Y les tocó el premio, pero Rita siempre habría de recordar cómo a su madre se le torció la intención y destinó el dinero para pagar el primer viaje del hermano a la Escuela de Marinería en El Ferrol.

Esa Navidad, a la niña, una vez más, los Reyes Magos le trajeron la misma muñeca de años anteriores a la que la hermana había confeccionado un primoroso vestido blanco bordado a máquina que no conseguía cubrir todas las huellas que el paso del tiempo había dejado en su cuerpo de cartón.

La vida comenzó con un nuevo rumbo marcado por la nostalgia que la ausencia de los hijos producía en la familia. El tiempo quedaba establecido por sus cartas y sus visitas que suponían un vuelco en la rutina cotidiana.

El niño, ya casi adolescente, comenzó a navegar, a sentir y gozar la libertad que la Mar regala a los hombres que la aman tanto como él lo hacía.

En la primera visita que hizo a su familia relató durante horas los penosos trabajos de instrucción a los que era sometido pero los ojos se le encendían cuando hablaba de las cortas travesías que ya entonces realizaba, era irremediable, estaba perdidamente enamorado de la Mar.

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Sus notas eran excelentes, su expediente intachable y su progreso tan indiscutible como el tesón y el sentido de la responsabilidad que sus padres le habían inculcado con su ejemplo y su visión clarividente de una vida de honor.

En uno de los viajes a casa supo de los amores de su hermana Josefa con un Guardia Civil llamado Ginés, se lo contó Rita que era la mensajera de los amantes.

Con la niña, Ginés enviaba flores a Josefa y está le devolvía el cumplido al amado entregando a la pequeña un pañuelo con sus iniciales bordadas, jamás mantuvieron correspondencia porque Josefa no aprendió en toda su vida a leer ni a escribir a pesar del férreo empeño con que sus padres lo intentaron, tan sólo fue capaz de reconocer las letras que como iniciales precisaba para su oficio y a reproducirlas calcándolas de los cuadernillos de bordado.

Pero aquellos amores nacieron con el signo contrariado, Ginés estaba destinado en un Cuartel cercano y allí conoció a una mujer a la que no amaba pero con la que mantuvo una relación fugaz.

Un día le dijo al padre de Josefa

- Joaquín, he dejado embarazada a una mujer pero quiero a su hija.

El padre replicó tajante

- Cúmplale a esa mujer, Ginés, y olvídese para siempre de mi hija.
Josefa jamás se recuperó de esta pérdida, su amor impávido le acababa de segar el alma y ya nunca sentiría igual.

CONTRAPORTADA DEL LIBRO

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Esta es la historia de un valiente marino que formaba parte de la dotación del submarino C-3 y que junto a sus compañeros laboró durante la Guerra Civil española defendiendo al legítimo Gobierno de la República hasta dar la vida por la causa y a los que aún no hemos dado digna sepultura.

El C-3, con base en Cartagena, fue hundido en aguas de la bahía de Málaga por el submarino alemán U-34 el día doce de diciembre de mil novecientos treinta y seis a las catorce horas diecinueve minutos.

Descubierta su localización de manera fortuita por el abogado malagueño Antonio Checa en 1997 y confirmado el hallazgo de manera oficial tras las oportunas pruebas que realizó la Marina Española en 1998, el C-3 reposa con sus hombres en el fondo del mar que un día los acogió en su seno.

Hace cinco años que lanza desde las profundidades un mensaje callado pero permanente en forma de fuel que llega a la superficie, como pidiendo un rescate, como reclamando a gritos volver a casa después de tan largo viaje.

Aunque este libro es la historia de uno de ellos, queremos que sirva también de homenaje merecido a sus compañeros, valerosos hombres de honor que con el martirio de sus vidas intentaron evitar que nuestra Patria se viera bajo el régimen del terror y la muerte.

Aparentemente no lo lograron porque fueron necesarios demasiados lustros de luto y duelo para salir de una oscuridad en la que nos sumieron los que provocaron la tragedia.

Hoy la historia se reescribe y, a poco que nos demos cuenta, vemos que en nuestra Guerra Civil no hubo vencedores, tan solo hubo vencidos de uno u otro signo, vencidos en la vida o vencidos en el honor.

Los marineros del C-3 sólo fueron vencidos en la vida, su honor está intacto y hoy se hace más grandioso y ejemplificador que nunca.

Hasta pronto marineros, esperamos vuestra arribada a buen puerto.

gaviotas11

May 9, 2009, at 5:25 pm

IN MEMORIAM (Author: Rita Campillo)

Leido por la autora en el funeral celebrado en la Iglesia Castrense de Santo Domingo en Cartagena en memoria de las víctimas y con motivo del 66º aniversario del hundimiento.
Read by the author during the funeral held in the Military Church of Santo Domingo in Cartagena (Spain) in memory of the crew’s victims commemorating of 66º anniversary of the sinking.

“SABER ESPERAR ES UNO DE LOS SECRETOS DEL HEROÍSMO”. PENSAMIENTO SUMAMENTE BELLO, TAN SÓLO EMPAÑADO PORQUE, AL PARECER, FRANCO LO UTILIZÓ UN DÍA EN QUE, CON OTROS CONSPIRADORES, ORQUESTABA UNA TRAGEDIA EN NUESTRO PAÍS.

UNA TRAGEDIA QUE NO DEJÓ UNA SOLA ALMA INMUNE Y QUE DESTRUYÓ PARA SIEMPRE DEMASIADAS ESPERANZAS.

SÍ, DEMASIADAS, DEMASIADAS PERO NO TODAS.

PORQUE VOSOTROS, QUERIDOS MARINEROS, MANTENEÍS INTACTAS LAS NUESTRAS CON EL RECUERDO INDELEBLE DE UNA VIDA DE HONOR QUE OS LLEVÓ A UNA MUERTE SILENCIADA.

OS HAN HECHO MORIR MUCHAS VECES Y, OTRAS TANTAS, HABEÍS SABIDO ESPERAR PARA LANZAR VUESTRO GRITO CONTRA EL OLVIDO.

Y ESTE GRITO, COMO LA MANCHA DE FUEL QUE DE MANERA PERMANENTE SEÑALA EL LUGAR DONDE SE ENCUENTRA VUESTRO ATAUD DE ACERO, CADA DÍA SE HACE MÁS Y MÁS EXTENSO, ESTE GRITO ES YA MÁS QUE LLAMADA, MÁS QUE LAMENTO, MÁS QUE FURIA Y DESAMPARO.

ESTE GRITO ES UN DESGARRO PARA LOS CORAZONES NOBLES, UN DESAFÍO PARA LAS CONCIENCIAS, UN RETO PARA LOS QUE OS AMAMOS Y RESPETAMOS LA DIGNIDAD CON QUE VIVISTEIS.

VUESTRA MUERTE ROMPIÓ MUCHOS SUEÑOS QUE JAMÁS NOS SERÁN DEVUELTOS Y NOS SUMIÓ EN UNA AUSENCIA ETERNA QUE SÓLO SE VÉ ALIVIADA CUANDO PENSAMOS QUE EL CIELO GANÓ EN HONORES CON VUESTRA PRESENCIA.

PORQUE FUISTEIS, EMINENTEMENTE, HOMBRES DE HONOR, HOMBRES DE IDEALES FIRMES Y ROTUNDOS, HOMBRES QUE ENTREGARON SU VIDA PARA SALVAGUARDAR OTRAS MUCHAS VIDAS.

OS MERECEIS UN RESCATE, EL RESCATE DE VUESTROS CUERPOS Y EL RESCATE DE VUESTRA MEMORIA. NO ES DIGNO, NO ES HUMANO QUE ESO SE OS NIEGE.

HOY, EN ESTA CASA QUE ES DE DIOS Y ES DE TODOS, LANZAMOS NUESTOS ANHELOS AL ÉTER CON LA ESPERANZA, SIEMPRE LA ETERNA ESPERANZA, DE QUE LLEGUEN HASTA VOSOTROS Y NOS SEPAIS INTENTANDO COGER VUESTRO RELEVO PARA COMPRENDER Y HACER COMPRENDER A TODOS VUESTRA GRANDEZA.

Rita Campillo Ruiz

Cartagena, 14 de diciembre de 2002.

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April 26, 2009, at 6:17 pm

Finding C3

Search methodology:

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Early in the morning, our motor boat left the marine going to open sea and maintaining course towards the C3′s shipwreck area. We only had a reference (that not bearing), which fixed the shipwreck in front of “El Candado’s Marine”. In front of “El Candado’s Marine” in nautical terms means that one ship will see this reference in the coast cross to her course. With this poor data, but using the common sense (“less common of the senses”) we followed our nautical chart’s indications to approach the line of 70 meter’s depth, same as the Submarine’s shipwreck.

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Now here we run guided by our sonar following the parallel line until having “El Candado’s Marine” crossed by the port band. Then we followed the meridian coursing north towards the coast, scrutinizing the sea bottom with the sonar at speed of 3 knots to be able to carefully track all the sea floor, that was sandy and without no accident (stones, nips, rocks..). Doing this, a sonar echo arose from about 8 meters higher that sea bottom and with spindle shape, split in two pieces and a prominence higher, probably proceeding from the Submarine’s conning tower. Then the GPS reading was: N 36º 39.526′ W 4º 21.335′ (N 36º 39′ 31.6″ W 4º 21′ 20.1″). We took the bearing from the Malaga’s Lighthouse 4.3 Miles NW and from “El Candado’s Marine”3.6 Miles N to mark in our nautical chart and in this way, we perpetuated the tomb of these brave submariners.

We used the common sense and the documentation that had arrived at our hands. Final Recipe was easy:


  • 4.3 Miles SE from Málaga’s Lighthouse.
  • 3.6 Miles in front of the “El Candado’s Marine” and approximately 70 Mts. depth.
  • Here, under the marine birds, at 70 Meters deep lays the Submarine C3′s hull and 37 brave submariners pictured in a day of dead calm sea as December 12th, 1.936 was.

gaviotas11localizaciondelc3

We often sail throught the shipwreck’s zone and although we have not seen Gas Oil bubbling out, we have observed this of spots that are habitually upon the shipwreck area in the days of death calm sea, even considering that in close areas the sea is clean . The shipwreck area smells like a mixture of Gas Oil and oil, as if we were in a garage.